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Milei acusó a Brasil de financiar la "campaña antiargentina" tras la polémica por sus dichos sobre Lula
Por Sofía Rojas · domingo, 26 de julio de 2026
En lugar de bajar el tono ante la retirada del embajador brasileño Julio Bitelli, el presidente Javier Milei eligió el 26 de julio de 2026 profundizar la disputa: acusó al gobierno de Brasil de financiar una "campaña antiargentina" y convirtió lo que pudo haber sido un incidente pasajero en una crisis diplomática de dimensiones inéditas entre los dos países. La acusación, lanzada sin respaldo probatorio, amplió el conflicto más allá de lo personal y lo instaló en el terreno de las relaciones de Estado.
La respuesta interna: el peronismo y los gobernadores toman distancia
El Partido Justicialista cuestionó públicamente la actitud de Milei y marcó una línea divisoria entre la posición del Gobierno nacional y buena parte del arco político argentino. En la misma dirección, el gobernador de Buenos Aires se comunicó directamente con el canciller brasileño Mauro Vieira para transmitirle que Milei "no representa el sentir del pueblo argentino". El movimiento, inusual en la dinámica entre un mandatario provincial y un jefe de la diplomacia extranjera, evidencia hasta qué punto el conflicto comenzó a operar también como disputa interna dentro de Argentina.
El trasfondo regional es inseparable de la lectura del episodio. La visita de Milei a San Pablo se produjo en el marco de la campaña presidencial brasileña, en la que Flávio Bolsonaro, apoyado activamente por el mandatario argentino, compite por la presidencia. Esa intervención directa de un jefe de Estado en la política interna de su principal socio comercial es el elemento que Brasil calificó de inaceptable y sin antecedentes diplomáticos.
El peso del vínculo comercial
Brasil ocupa el primer lugar en el intercambio comercial de Argentina, lo que hace que cualquier escalada sostenida tenga consecuencias que van mucho más allá del protocolo. Las exportaciones argentinas hacia el mercado brasileño abarcan desde manufacturas industriales hasta productos agropecuarios, y la integración productiva en sectores como el automotriz convierte a la relación bilateral en un engranaje difícil de reemplazar en el corto plazo.
La crisis permanece abierta. La acusación de Milei sobre el financiamiento de una "campaña antiargentina" quedó sin sustento público y sin réplica oficial de Brasilia más allá de la convocatoria del embajador Raimondi. La siguiente instancia decisiva será la respuesta formal que ambas cancillerías intercambien en las próximas horas.

