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Milei llamó "delincuente y ladrón" a Lula en São Paulo y Brasil llamó a consultas a su embajador en Argentina

Por Valentina Moresco · domingo, 26 de julio de 2026

Milei llamó "delincuente y ladrón" a Lula en São Paulo y Brasil llamó a consultas a su embajador en Argentina

La crisis diplomática entre Argentina y Brasil alcanzó el lunes 27 de julio de 2026 su punto de mayor tensión desde que existe registro histórico de la relación bilateral, según reconoció el propio gobierno brasileño. El detonante fue la intervención de Javier Milei en la Convención Nacional del Partido Liberal (PL), celebrada en São Paulo, donde el presidente argentino calificó a Luiz Inácio Lula da Silva de "presidiario", "ladrón" y "delincuente", describió al Foro de São Paulo como "basura socialista fundada por Lula y Fidel Castro para difundir el comunismo" y acusó al gobierno brasileño de ser un conjunto de "ladrones socialistas". El episodio dejó en suspenso el vínculo con el principal socio comercial de Argentina y abrió una cuenta regresiva de 48 horas en la que Brasilia decidirá si escala aún más.

La respuesta del gobierno de Lula fue inmediata y de máxima contundencia institucional. El canciller Mauro Vieira convocó al embajador argentino Daniel Raimondi en Brasilia para transmitirle formalmente el "repudio" del Estado brasileño y exigir explicaciones. En paralelo, el Itamaraty —sede de la cancillería brasileña— llamó a consultas a su propio embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli. Vieira definió los dichos de Milei como "una provocación sin precedentes en más de 200 años de relaciones bilaterales" y utilizó el término "injerencia inaceptable" en referencia a la participación del presidente argentino en un acto de campaña interna de Brasil.

Lejos de atenuar el conflicto, Milei redobló sus críticas a Lula el mismo lunes 27 de julio, agravando una crisis que ya había encendido todas las alarmas en Cancillería. La reunión en el Itamaraty de ese mismo día se convirtió en el escenario diplomático central para evaluar los pasos siguientes. Fuentes del gobierno brasileño indicaron que en un plazo de 48 horas se definirá si se adoptan nuevas medidas más allá de la convocatoria de embajadores.

El trasfondo del incidente es inseparable del contexto electoral brasileño: Milei viajó a São Paulo específicamente para respaldar a Flávio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, proclamado candidato presidencial del PL para las elecciones de octubre de 2026. Al atacar públicamente a Lula en territorio brasileño, el presidente argentino tomó partido de manera explícita en la interna política del país vecino, cruzando una línea que el propio Lula le había pedido que no traspasara antes del viaje. El episodio expone no solo la fractura personal entre ambos mandatarios sino también la divergencia de modelos que los separa en el MERCOSUR y en los organismos multilaterales.

La situación es candidata a actualizarse en las próximas horas: el plazo de 48 horas que Brasil se fijó para decidir nuevas medidas vence en las primeras horas del miércoles 29 de julio, y cualquier escalada —o eventual descompresión— modificará el estado de esta crónica.