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Un joven de Santa Fe fue interceptado en Ezeiza cuando intentaba viajar a Ucrania reclutado para combatir
Por Redacción · miércoles, 5 de agosto de 2026

Un joven oriundo del norte de la provincia de Santa Fe, exintegrante de una fuerza de seguridad nacional, fue interceptado por personal de la Dirección Nacional de Migraciones en el aeropuerto de Ezeiza cuando estaba a punto de embarcar en un vuelo con destino a Ucrania, apenas tres horas antes del despegue. El joven, cuya identidad no trascendió, había sido captado a través de redes sociales para combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia.
Según reconstruyeron las fuentes, el contacto inicial se produjo por redes sociales y derivó en una comunicación por WhatsApp administrada por un hombre de nacionalidad colombiana, quien evaluó el perfil del joven y su experiencia en el manejo de armas. A cambio de sumarse al combate, le habían prometido una compensación mensual de 5.000 dólares.
Al momento del control migratorio, agentes de Migraciones detectaron inconsistencias en su documentación y en el itinerario declarado. Tras entrevistarlo, le mostraron testimonios de otras víctimas de redes de trata internacional que, según esos relatos, perdieron acceso a sus documentos personales al llegar a destino. Frente a ese panorama, el joven decidió no continuar con el viaje. La Justicia Federal notificó el caso a la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe, que se hizo cargo de su traslado a la provincia y de su contención psicológica.
Una investigación más amplia de PROTEX
El caso del joven santafesino se inscribe en un fenómeno que la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) sigue de cerca: la fiscalía especializada reúne siete investigaciones registradas durante 2026 vinculadas a redes que reclutan argentinos para combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia, la mayoría tramitando ante la Justicia Federal de Lomas de Zamora, con intervenciones también en Ezeiza y causas abiertas en Tucumán y Santa Fe. No hay, hasta el momento, confirmación de que la organización que contactó a este joven sea la misma que operaba en otras causas ya desbaratadas por la Justicia.
En una de esas causas, correspondiente a una organización distinta, los investigadores comprobaron que los reclutadores usaban redes sociales para captar víctimas con falsas promesas laborales, les entregaban contratos escritos en ucraniano y les indicaban decir en el aeropuerto que viajaban a realizar trabajos de construcción y no a prestar servicio militar. En ese esquema se ofrecía un salario cercano a los 3.000 dólares por un compromiso de entre seis meses y tres años; la Justicia detuvo a una persona vinculada a esa organización, mientras otra permanece prófuga y habría huido a Brasil. Los fiscales de PROTEX trabajan en coordinación con la red iberoamericana REDTRAM e INTERPOL, dado que se trata de un esquema de captación transnacional. Los investigadores señalan que la vulnerabilidad económica de las víctimas es un elemento central para analizar si las promesas salariales y las condiciones del viaje viciaron su consentimiento, lo que podría configurar un caso de trata de personas.
Emilio Jatón, secretario de Derechos Humanos de Santa Fe, confirmó el caso del joven y detalló su situación actual: "regresó a su localidad de origen con su padre, volvió a sus estudios", afirmó el funcionario, quien precisó que desde el organismo provincial mantienen contacto diario con él para acompañar su recuperación.


