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Voto a voto en el Senado: oficialismo y oposición se disputan por un puñado de bancas el futuro de la Ley de Tierras
Por Sofía Rojas · martes, 4 de agosto de 2026

Con la votación de la Ley de Tierras fijada para el jueves 8 de agosto, el oficialismo y la oposición libran una disputa aritmética en el Senado. Voceros de La Libertad Avanza aseguran contar con 35 votos asegurados sobre los 37 necesarios para la aprobación, mientras que desde la oposición sostienen tener 34. El conteo circulante hasta el momento ubica en 36 a 35 el resultado a favor del capítulo de venta de tierras, con el ánimo libertario resumido en una frase: "estamos a uno arriba".
Uno de los factores que puede alterar el escenario es la situación de la senadora peronista Anabel Fernández Sagasti, que podría no poder votar de manera presencial por una restricción médica, lo que reduciría el número de votos disponibles para el bloque opositor. En el otro extremo, tres senadores radicales —Maximiliano Abad, Flavio Fama y Daniel Kroneberger— se manifestaron en contra del proyecto, restándole apoyo al oficialismo dentro de un espacio que en otras votaciones acompañó al Gobierno.
Apoyos condicionados
Los bloques provinciales Encuentro Misionero, con dos bancas, y Despierta Chubut, con una banca, respaldan la ley en términos generales pero rechazan puntualmente el Capítulo 3 del proyecto, lo que agrega incertidumbre sobre el resultado final artículo por artículo. Además del cambio en los porcentajes de venta a extranjeros, el proyecto elimina restricciones vigentes sobre tierras de frontera, ribereñas y núcleos productivos —hasta ahora topeadas en 1.000 hectáreas— y habilita un mecanismo de desalojo exprés para inquilinos morosos.
En ese contexto de paridad extrema, el presidente Javier Milei adelantó su regreso de Ecuador al miércoles por la tarde, un movimiento que busca evitar que la vicepresidenta Victoria Villarruel deba intervenir para desempatar en caso de un resultado ajustado en el recinto.
La sesión del jueves aparece así como una prueba decisiva de gobernabilidad para el oficialismo en el Senado, con el resultado pendiente de definiciones de último momento entre bloques minoritarios y ausencias que podrían inclinar la balanza en cualquier sentido.

