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Cayeron los últimos dos prófugos por el crimen del cabo de la Policía Federal asesinado por motochorros en Lanús
Por Redacción · jueves, 20 de agosto de 2026

Cinco meses después del asesinato de Matías Nahuel Ceballos, la detención de los dos acusados restantes completó el cuadro de cuatro imputados. Días después, uno de ellos se fugó de la cárcel de Campana.
La investigación por el crimen de Matías Nahuel Ceballos, el cabo de la Policía Federal Argentina asesinado a balazos por motochorros en Lanús, quedó esclarecida con la detención de los dos acusados que seguían prófugos. Con esas capturas, ya son cuatro los imputados a disposición de la Justicia por el hecho.
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Cómo fue el crimen
Ceballos tenía 34 años y se desempeñaba en la División Talleres de la PFA. Fue atacado el 27 de marzo de 2026 frente a un supermercado de Lanús, cuando cuatro motochorros lo abordaron para robarle la moto mientras estaba junto a su pareja.
El cabo intentó defenderse con su arma reglamentaria. Recibió dos disparos —uno en el tórax y otro en una pierna— y murió como consecuencia de las heridas.
Los cuatro acusados
La causa tiene cuatro imputados identificados a lo largo de casi cinco meses de investigación:
- Dylan Ezequiel Santillán, de 20 años, señalado como autor material del crimen y detenido en el barrio Villa Jardín.
- Tiziano Stefano Quiroga, de 18 años.
- Miguel Ángel Giménez, alias "Cara de papa", de 20 años.
- Facundo Darío Salazar, alias "Flaco", de 23 años.
Todos están imputados en el marco de la investigación y rigen a su respecto las garantías del proceso: la causa continúa en trámite y no hay sentencia.
El giro posterior: la fuga de Campana
El caso no terminó con las detenciones. Santillán, que cumplía prisión preventiva como coautor del crimen, se fugó de la Unidad Penitenciaria N°57 de Campana, lo que reabrió la búsqueda cuando la causa ya se daba por esclarecida.
A fines de agosto, las autoridades ofrecieron una recompensa de hasta 10 millones de pesos por datos que permitieran dar con su paradero.
Una investigación de cinco meses
Entre el crimen de marzo y las últimas detenciones de agosto pasaron casi cinco meses de trabajo. El primero de los acusados se había entregado a fines de abril; los restantes fueron cayendo a medida que avanzaba el análisis de cámaras, testimonios y tareas de campo en la zona.
El caso tuvo alto impacto por tratarse del asesinato de un efectivo en actividad durante un robo de moto, una modalidad delictiva que concentra buena parte de los hechos violentos del conurbano sur.
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