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Argentina y el dólar: qué se dolariza, cuándo conviene pesos u otro dólar, y carry trade

Por Redacción · lunes, 10 de agosto de 2026

Argentina y el dólar: qué se dolariza, cuándo conviene pesos u otro dólar, y carry trade

Este documento aborda la relación estructural entre la economía argentina y el dólar estadounidense: por qué ciertos bienes y activos se fijan en dólare...

Este documento aborda la relación estructural entre la economía argentina y el dólar estadounidense: por qué ciertos bienes y activos se fijan en dólares y otros en pesos, qué determina la conveniencia relativa de estar en una moneda u otra en un momento dado, y qué es el "carry trade" en el contexto argentino. Para los mecanismos de cada tipo de dólar (oficial, MEP, CCL, blue), ver Dólar en Argentina.

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Por qué Argentina es una economía bimonetaria

Décadas de alta inflación y episodios recurrentes de devaluación abrupta generaron que el peso argentino no cumpla, para buena parte de la población y de las empresas, una de las funciones básicas del dinero: la de reserva de valor. Ante esa desconfianza estructural en el peso como forma de ahorro de mediano/largo plazo, el dólar pasó a cumplir ese rol de facto, aunque el peso siga siendo la moneda de curso legal para transacciones cotidianas. Esta convivencia de dos monedas con roles distintos —peso para transacciones e ingresos, dólar para ahorro y activos de valor— se conoce como bimonetarismo y es la razón de fondo detrás de casi todas las particularidades cambiarias del país.

Qué se compra y vende en dólares, y qué en pesos

No hay una regla legal única; es una combinación de costumbre de mercado, tipo de bien y con quién se transacciona:

  • Fijados en dólares (aunque se paguen en pesos al tipo de cambio del día):
  • Inmuebles: el precio de venta de una propiedad se pacta, tradicionalmente, en dólares en toda Argentina, incluso entre dos residentes locales (ver Inversión inmobiliaria directa).
  • Automóviles usados de alto valor y algunos bienes durables importados, aunque con menor uniformidad que los inmuebles.
  • Alquileres comerciales en algunas plazas (menos frecuente que en inmuebles residenciales, donde la Ley de Alquileres empuja a pactar en pesos).
  • Honorarios de ciertos servicios profesionales de alto valor (por ejemplo, en construcción o desarrollos inmobiliarios).
  • Activos financieros: bonos y ONs en su versión "D" (dólares), CEDEARs (representan activos cuyo subyacente cotiza en dólares en el exterior), criptoactivos de referencia (ver comparativa de clases de activos).
  • Fijados en pesos:
  • Alquileres residenciales (por normativa y práctica de mercado).
  • Salarios, la enorme mayoría de bienes de consumo, servicios públicos, impuestos y la actividad comercial cotidiana.
  • Plazo fijo, cauciones y la mayoría de los instrumentos de renta fija en pesos (ver Plazo fijo y Cauciones bursátiles).

Este descalce —activos valuados en dólares pero ingresos/rentas en pesos— es estructural en la economía argentina y genera fricciones recurrentes: por ejemplo, el propietario de un inmueble alquilado en pesos ve licuarse en términos de dólares el valor de esa renta entre ajustes de contrato, mientras el valor del inmueble en sí permanece dolarizado (ver el detalle en Inversión inmobiliaria directa).

Cuándo conviene estar en pesos y cuándo en dólares

No existe una respuesta única y permanente: depende de la comparación entre la tasa de interés que ofrecen los instrumentos en pesos y la expectativa de devaluación del tipo de cambio en el mismo horizonte. De forma simplificada:

  • Conviene estar en pesos (a tasa) cuando la tasa de interés en pesos disponible (plazo fijo, caución, FCI money market, Lecaps u otros instrumentos del Tesoro) supera a la devaluación esperada del dólar en el mismo período. En ese escenario, quien mantuvo pesos a tasa termina con más dólares al cabo del período que quien compró dólares al principio y los mantuvo quietos.
  • Conviene estar en dólares cuando se espera que la devaluación futura supere a la tasa en pesos disponible, o cuando el objetivo no es maximizar retorno sino preservar poder adquisitivo ante incertidumbre (el dólar no rinde por sí solo, pero tampoco se licúa por inflación argentina).
  • Esta comparación nunca es una certeza: ambas variables (tasa futura y devaluación futura) son expectativas, no datos conocidos de antemano. Quien apuesta a una u otra está tomando una posición sobre la política económica y cambiaria futura, no ejecutando un cálculo sin riesgo.
  • El horizonte temporal importa: una diferencia de tasas puede compensar una devaluación moderada en el corto plazo, pero un salto cambiario abrupto (como los que Argentina experimentó repetidamente) puede borrar meses de rendimiento en pesos en una sola devaluación.

Carry trade: qué es y cómo funciona en Argentina

El carry trade consiste en tomar una posición en la moneda o instrumento de menor rendimiento nominal (o directamente endeudarse en esa moneda) para invertir el capital en la moneda o instrumento de mayor rendimiento nominal, ganando la diferencia de tasas ("carry") siempre que el tipo de cambio no se mueva en contra en una magnitud mayor a esa diferencia.

En el contexto argentino, la variante más citada es el llamado "carry trade en pesos":

  1. Un inversor (local o extranjero) vende dólares y compra instrumentos en pesos que pagan una tasa de interés nominal alta (Lecaps, plazo fijo, bonos en pesos, cauciones).
  2. Mantiene esa posición durante el plazo del instrumento, cobrando la tasa en pesos.
  3. Al vencimiento, vuelve a comprar dólares con el capital más los intereses acumulados en pesos.
  4. La ganancia en dólares del carry trade es, aproximadamente:
Ganancia en USD ≈ (1 + tasa en pesos del período) / (1 + devaluación del período) − 1

Ejemplo numérico ilustrativo: un inversor convierte USD 10.000 a pesos al tipo de cambio $1.000 (recibe $10.000.000), los coloca en un instrumento en pesos a una tasa efectiva del 8% en 90 días, y al cabo de ese plazo el tipo de cambio subió solo a $1.030 (3% de devaluación en el período):

Capital en pesos al vencimiento = 10.000.000 × 1,08 = $10.800.000
Dólares recomprados = 10.800.000 / 1.030 ≈ USD 10.485
Ganancia en dólares ≈ 4,85% en 90 días

Si en cambio el tipo de cambio hubiera saltado a $1.100 (10% de devaluación) en el mismo período, el resultado en dólares habría sido negativo pese a haber cobrado una tasa nominal en pesos positiva:

Dólares recomprados = 10.800.000 / 1.100 ≈ USD 9.818
Resultado ≈ −1,8% en dólares, a pesar del 8% de interés cobrado en pesos

Por qué el carry trade es una apuesta cambiaria, no un arbitraje

El carry trade no es una ganancia libre de riesgo: es apostar a que el tipo de cambio se mantendrá relativamente estable (o "atrasado" respecto a la inflación) durante el plazo de la inversión, algo que en la práctica depende de la política cambiaria y monetaria del momento (esquema de banda cambiaria o flotación, nivel de reservas del BCRA, expectativas electorales, entre otros factores). Cuando ese esquema se sostiene, el carry trade rinde bien en dólares; cuando el tipo de cambio se corrige abruptamente (una devaluación), el carry trade puede generar pérdidas en dólares pese a haber cobrado una tasa nominal en pesos alta.

  • El carry trade en pesos suele ser más atractivo, para un inversor, en esquemas cambiarios con tipo de cambio administrado o con banda (mayor previsibilidad de corto plazo sobre el techo de devaluación) que en esquemas de flotación libre (mayor incertidumbre sobre el recorrido del tipo de cambio).
  • Es una estrategia más relevante para capital de corto plazo (fondos especulativos, tesorería de empresas) que para el ahorro de largo plazo de una persona física, dado que requiere seguimiento activo de las condiciones cambiarias y capacidad de tolerar la pérdida si la apuesta no se cumple.
  • No confundir con el "carry trade" internacional clásico (ej. tomar deuda en yenes a tasa baja para invertir en instrumentos en dólares a tasa alta): la lógica es la misma (ganar la diferencia de tasas), pero en el caso argentino la contraparte de la apuesta es, específicamente, la política cambiaria doméstica.

Para un desarrollo en profundidad de las ventajas, desventajas y de cuándo conviene (o no) aplicar esta y otras estrategias especulativas basadas en el esquema cambiario argentino, ver Estrategias de carry trade y trading cambiario en Argentina.

Cómo pensar la asignación entre pesos y dólares en una cartera

  • Ninguna cartera bien diversificada debería estar 100% en una sola moneda de forma permanente: combinar instrumentos en pesos (para captar tasa cuando es atractiva) y en dólares (para preservar poder adquisitivo ante un salto cambiario) es la aplicación directa del principio de diversificación al caso argentino.
  • El horizonte del ahorro importa: fondos que se van a necesitar en pesos en el corto plazo (por ejemplo, para gastos corrientes) no necesitan la misma cobertura cambiaria que un ahorro de largo plazo.
  • Ver la comparativa transversal de clases de activos para ubicar cada instrumento según su moneda de denominación, y Dólar en Argentina para el detalle operativo de cómo acceder a cada tipo de dólar.
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Esta nota fue elaborada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes públicas y verificables, y revisada por nuestro equipo editorial antes de su publicación. Conocé cómo trabajamos.