economia
Qué es el BIS, el banco de los bancos centrales
Por Redacción · viernes, 9 de octubre de 2026
El Banco de Pagos Internacionales custodia reservas de bancos centrales, oro incluido. El BCRA lo usa y por eso apareció en la polémica reciente.
Qué es
El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés; BPI en español) es una organización financiera internacional con sede en Basilea, Suiza, cuyos clientes y accionistas no son personas ni empresas, sino bancos centrales. Es, literalmente, "el banco de los bancos centrales": presta servicios financieros —depósitos, gestión de reservas, operaciones de oro y divisas— exclusivamente a bancos centrales y a un puñado de organismos financieros internacionales, nunca a particulares ni a compañías privadas.
Consultá la cotización del dólar hoy — oficial, blue, MEP y CCL actualizados.
Fue creado en 1930, lo que lo convierte en la institución financiera internacional más antigua del mundo, varios años anterior al FMI y al Banco Mundial (ambos de 1944). Hoy es propiedad de 63 bancos centrales, que en conjunto representan cerca del 95% del PIB mundial. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) es uno de sus miembros, lo que explica por qué el BIS volvió a aparecer en las noticias argentinas esta semana: según confirmó su presidente, Santiago Bausili, ante el Senado, parte del oro de las reservas argentinas está depositado precisamente en el BIS.
Cómo funciona
El BIS cumple tres funciones que conviene distinguir porque suelen mezclarse en la cobertura periodística:
1. Banco de bancos centrales. Recibe depósitos de sus miembros (en distintas monedas y también en oro), les ofrece servicios de gestión de reservas y de cambio de divisas, y actúa como contraparte en operaciones entre bancos centrales. A diferencia de un banco comercial, no busca maximizar ganancias para accionistas privados: su misión estatutaria es apoyar la estabilidad monetaria y financiera global.
2. Foro de cooperación. Organiza encuentros periódicos —seis veces al año— de gobernadores de bancos centrales de todo el mundo en su sede de Basilea, donde se discuten políticas monetarias y financieras comunes.
3. Sede de comités técnicos. El BIS alberga y da soporte administrativo a varios comités internacionales, el más conocido de los cuales es el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria (el que fija los estándares conocidos como "Basilea I, II y III" sobre capital mínimo de los bancos). Es un punto de confusión habitual: el Comité de Basilea no es el BIS, sino un organismo que funciona dentro de su sede y con su apoyo logístico, con reglas y mandato propios.
En lo específico del oro: el BIS ofrece a sus miembros servicios de depósito ("cuentas a la vista" u oro "earmarked", es decir, identificado y segregado), compraventa y permuta de lingotes entre bancos centrales. Un banco central puede, por ejemplo, entregar lingotes de menor pureza o más antiguos y recibir a cambio barras de calidad estándar actual, operación que el mercado suele llamar "rebalanceo" y que fue, según la versión oficial del BCRA, el tipo de operación que hizo Argentina en 2024.
En qué se diferencia del FMI y del Banco Mundial
Los tres suelen confundirse porque son organismos financieros internacionales con sede fuera de un país miembro individual, pero cumplen roles distintos:
| Organismo | Quiénes son sus clientes | Qué hace |
|---|---|---|
| BIS (1930) | Bancos centrales | Banco de bancos centrales: depósitos, gestión de reservas, oro y divisas, foro de cooperación |
| FMI (1944) | Países miembros (a través de sus gobiernos) | Asistencia financiera a países con problemas de balanza de pagos, supervisión macroeconómica, programas de crédito (como el que tiene Argentina) |
| Banco Mundial (1944) | Países en desarrollo | Financiamiento de proyectos de desarrollo (infraestructura, salud, educación), no de crisis de balanza de pagos |
La diferencia más relevante para este caso es que el FMI y el Banco Mundial prestan dinero a los países (son conocidos, discutidos y con presencia pública en Argentina), mientras que el BIS no le presta a los Estados: les administra activos a sus bancos centrales. Por eso es una institución mucho menos conocida por el público general pese a ser más antigua que las otras dos.
Qué relación tiene con Argentina y el BCRA
El BCRA es miembro del BIS y, como tal, puede usar sus servicios de depósito y gestión de reservas, igual que lo hacen la enorme mayoría de los bancos centrales del mundo. No es una situación excepcional ni irregular en sí misma: tener activos depositados en el BIS es una práctica estándar de gestión de reservas internacionales.
Lo que generó la polémica de las últimas semanas no es el uso del BIS en sí, sino la falta de información pública oportuna sobre una operación concreta. Según reconstruyó el sitio de fact-checking Chequeado, en 2024 el BCRA trasladó parte de sus lingotes de oro, y durante casi dos años la única explicación pública fue una mención genérica del entonces ministro Luis Caputo sobre buscar un "retorno" sobre el oro. Recién el 10 de septiembre de 2026, ante el Senado, Bausili confirmó que el destino fue, al menos en parte, una cuenta del BCRA en el BIS, en Suiza, y lo explicó como un canje de lingotes antiguos o de calidad dudosa por otros de mejor calidad, aprovechando una "ventana" de alta demanda internacional a principios de 2024.
Como referencia de magnitud: según los informes semanales del propio BCRA, las reservas de oro argentinas rondaban, a fines de mayo de 2026, 1,98 millones de onzas troy (unas 61 toneladas), valuadas en unos US$ 9.037 millones; a comienzos de septiembre de 2026 ese valor había bajado a US$ 8.611 millones, una variación explicada más por el precio internacional del oro que por un cambio en el volumen físico. Ese stock equivale a casi una quinta parte de las reservas internacionales totales del país. La oposición, con la senadora Juliana Di Tullio como voz más visible, cuestiona esa versión y sostiene que los lingotes están físicamente en el Banco de Inglaterra, en Londres, no en Suiza; la Auditoría General de la Nación, por su parte, todavía no cerró su propio dictamen sobre la trazabilidad de esas operaciones.
Riesgos
Depositar reservas (en oro o en otras monedas) en el BIS no implica, en sí mismo, un riesgo de pérdida del activo: es una práctica habitual entre bancos centrales y el BIS no opera como un banco comercial expuesto a una corrida de depositantes particulares. Los riesgos relevantes en este tipo de operaciones son otros:
- Riesgo de contraparte y custodia: cuando un activo está depositado o permutado a través de un tercero, el país depositante depende de la solidez institucional de ese tercero y de la claridad de los registros de titularidad.
- Riesgo reputacional e institucional: la demora en informar una operación de este tipo —casi dos años sin precisiones públicas, según la reconstrucción de Chequeado— alimenta dudas sobre la transparencia en el manejo de un activo público, más allá de que la operación en sí haya sido, como sostiene el Gobierno, técnicamente razonable.
- Riesgo de trazabilidad para el control legislativo: si un organismo de control como la AGN no puede certificar en tiempo y forma dónde está y en qué condiciones se encuentra un activo de reserva, el Congreso pierde una herramienta central de supervisión sobre el Poder Ejecutivo, independientemente del resultado final de esa auditoría.
Ninguno de estos riesgos equivale a decir que el oro "desapareció" o que Argentina perdió el activo: ambas versiones en disputa (Suiza vía BIS, o Londres vía Banco de Inglaterra) coinciden en que el oro sigue siendo propiedad del Estado argentino. Lo que está en discusión es la transparencia del proceso, no la existencia del activo.
Fiscalidad
El BIS no es una institución a la que un inversor individual o una empresa argentina pueda acceder: solo opera con bancos centrales y organismos financieros internacionales. Por lo tanto, no existe un tratamiento impositivo aplicable a personas físicas o jurídicas residentes en Argentina por "invertir" en el BIS, porque no es un instrumento ni un activo disponible para el público. No aplica Bienes Personales, Ganancias ni ningún otro impuesto a nivel de un contribuyente particular en relación con esta institución.
Preguntas frecuentes
¿El BIS es lo mismo que el FMI?
No. El FMI presta asistencia financiera a los países miembros (gobiernos) y supervisa sus políticas macroeconómicas; el BIS no le presta dinero a los Estados, sino que administra activos y ofrece servicios financieros a los bancos centrales. Argentina tiene un programa de crédito vigente con el FMI, pero su relación con el BIS es la de un banco central miembro que deposita y gestiona reservas, no la de un país deudor.
¿Cualquier persona puede tener una cuenta en el BIS?
No. El BIS no acepta depósitos de particulares, empresas ni gobiernos: únicamente opera con bancos centrales y un número reducido de organismos financieros internacionales que cumplen los requisitos para ser miembros o clientes institucionales.
¿Qué pasa si el BIS tuviera problemas financieros?
El BIS funciona con un modelo de negocio conservador, centrado en depósitos de bancos centrales y operaciones de bajo riesgo, y goza de inmunidades propias de un organismo internacional (similares a las que tienen el FMI o el Banco Mundial) bajo un acuerdo de sede con Suiza. No hay un antecedente de insolvencia del BIS desde su creación en 1930, a diferencia de lo que sí ocurrió históricamente con bancos comerciales individuales.
¿El oro depositado en el BIS deja de ser argentino?
No. Según ambas versiones en disputa —la del Gobierno, que ubica el oro en el BIS en Suiza, y la de la oposición, que sostiene que está en el Banco de Inglaterra en Londres—, la titularidad del activo sigue siendo del Estado argentino a través del BCRA. Lo que cambia es la ubicación física de custodia, no la propiedad.
Esta nota fue elaborada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes públicas y verificables, y revisada por nuestro equipo editorial antes de su publicación. Conocé cómo trabajamos.


