economia
¿Qué son los encajes bancarios y cómo los usa el BCRA para frenar o impulsar el crédito?
Por Redacción · miércoles, 19 de agosto de 2026

Los encajes bancarios son la porción de cada depósito que un banco debe inmovilizar en el BCRA: cómo funcionan, por qué mueven las tasas de plazo fijo y el crédito, y su rol clave en 2026.
Los encajes bancarios —también llamados "efectivo mínimo"— son el porcentaje de los depósitos en pesos o en dólares (plazo fijo, cuenta corriente, caja de ahorro) que los bancos y algunos fondos de inversión están obligados a mantener inmovilizado, sin poder prestarlo, en una cuenta que cada entidad tiene en el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Cada vez que alguien deposita dinero en un banco, la entidad tiene que transferir una parte de esa plata a esa cuenta custodiada por el Central: ese dinero queda "guardado" y no puede usarse para dar créditos ni para ninguna otra operación.
Consultá la cotización del dólar hoy — oficial, blue, MEP y CCL actualizados.
En la práctica, los encajes cumplen una doble función: son un resguardo de liquidez para el sistema financiero ante un eventual retiro masivo de depósitos, pero sobre todo son una de las herramientas de política monetaria que usa el BCRA para regular cuánto dinero circula en la economía. Subir los encajes reduce la cantidad de pesos que los bancos pueden efectivamente prestar —enfría el crédito y la cantidad de dinero circulante—; bajarlos libera esa plata para préstamos y actividad económica.
Cómo funciona
El mecanismo es simple en su lógica, aunque la letra chica —qué depósitos entran, con qué instrumentos se puede integrar el encaje, si el control es diario o por promedio mensual— cambia con cada comunicación del BCRA. Cuando un banco recibe un depósito, no puede prestar el 100% de ese dinero: tiene que "encajar", es decir inmovilizar, el porcentaje que fije el Central según el tipo de depósito.
Un ejemplo numérico ayuda a visualizarlo. Desde el 19 de agosto de 2026 el encaje exigido sobre depósitos a la vista (cuenta corriente, plazo fijo con opción de rescate anticipado diario, fondos comunes de dinero, pases pasivos) es del 50%, según la Comunicación "A" 8302 del BCRA. Eso significa que si un banco recibe un depósito de $1.000.000, tiene que inmovilizar $500.000 en su cuenta en el BCRA y solo puede usar los otros $500.000 para otorgar créditos u otras operaciones. Cuanto más alto el encaje, menor la porción de cada peso depositado que el sistema financiero puede efectivamente prestar, lo que en la jerga económica se conoce como un "multiplicador bancario" más bajo: cada peso que entra al sistema se "multiplica" menos en forma de nuevos créditos y depósitos.
El nivel de encaje no es fijo: cambia seguido según el objetivo de política monetaria del momento. En agosto de 2025 el nivel general rondaba el 53,5%. Después, en un proceso de "normalización" a la baja para reactivar el crédito y la actividad económica, el BCRA lo fue reduciendo: de 95% en noviembre de 2025 a 75% y, desde el 17 de abril de 2026, a un piso de integración mínima diaria en pesos del 65%. Ese giro se revirtió en agosto de 2026, cuando el Central volvió a subir el encaje sobre depósitos a la vista del 45% al 50% —con una suba adicional anunciada al 53,5% a partir del 1° de septiembre de 2026, según la Comunicación "A" 8306—, en un contexto de fuerte suba del riesgo país, que rompió los 500 puntos y se despegó de sus pares emergentes, y de la necesidad de absorber pesos del mercado tras una licitación de deuda que solo había logrado renovar el 61,07% de los vencimientos.
En qué se diferencia de la tasa de interés y de las reservas internacionales
Es común confundir los encajes con otras dos herramientas o variables del BCRA que suenan parecidas pero son distintas.
La tasa de interés de referencia es el instrumento que usa la mayoría de los bancos centrales del mundo —como la Reserva Federal de Estados Unidos— para manejar la política monetaria: suben o bajan una tasa a la que prestan o toman dinero de los bancos, y esa tasa se traslada en cadena al resto de la economía. Argentina, sin embargo, dejó de usar ese esquema el 10 de julio de 2025, cuando el BCRA discontinuó las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) —el instrumento que hasta entonces funcionaba como tasa de política monetaria— y canjeó ese stock por LECAP y BONCAP, títulos del Tesoro. Desde ese momento, el esquema monetario argentino entró en una fase de monitoreo estricto de la cantidad de dinero (con el M2 privado transaccional como variable objetivo) y control férreo de la base monetaria a través del manejo de los encajes. Es decir: en vez de fijar una tasa de interés, el BCRA usa la suba o baja de encajes como su principal palanca para regular cuántos pesos circulan en la economía.
Las reservas internacionales, por su parte, son otra cosa completamente distinta: son los dólares y otros activos externos que el BCRA tiene disponibles para intervenir en el mercado cambiario o hacer frente a pagos de deuda en moneda extranjera. Los encajes, en cambio, son pesos (o dólares depositados localmente) que quedan inmovilizados dentro del sistema financiero argentino, no reservas del Banco Central en sentido estricto, aunque cuando el encaje es en moneda extranjera esos dólares sí terminan formando parte de los activos que administra el BCRA.
Estas herramientas operativas —encajes, manejo de la base monetaria— conviven con el marco de fondo que define qué puede y qué no puede hacer el BCRA, establecido en su Carta Orgánica. Esa ley fija el mandato y las reglas estructurales de la entidad, mientras que los encajes son una de las herramientas que el Central maneja día a día dentro de ese marco.
Qué implica para vos como ahorrista, cliente bancario o empresa
Aunque los encajes son una decisión que se toma entre el BCRA y los bancos, sus efectos llegan directo al bolsillo de cualquier persona que tenga una cuenta bancaria, un plazo fijo o busque un crédito.
Cuando el BCRA sube fuerte los encajes —como ocurrió en agosto de 2026—, a los bancos les queda menos plata líquida para prestar y para colocar en otros instrumentos. Eso presiona al alza las tasas de interés de corto plazo, incluidas las de plazo fijo, porque los bancos compiten más fuerte por captar y retener depósitos: si tienen menos margen para prestar cada peso que reciben, necesitan pagar una tasa más atractiva para asegurarse de que esos pesos no se vayan a otro banco o a otro instrumento. Al mismo tiempo, el crédito disponible para empresas y consumo tiende a encarecerse o directamente restringirse, porque hay menos pesos "libres" en el sistema para prestar.
Este efecto convive con medidas puntuales en sentido contrario: el BCRA reglamentó una flexibilización del crédito en dólares para empresas, aun cuando la postura oficial sobre el nivel general de encajes en pesos no se relajó en el mismo momento —el presidente del BCRA había planteado previamente que no veía necesaria una baja de encajes para reactivar el crédito, una postura que se fue flexibilizando en frentes puntuales pero no en el nivel general en pesos.
Además, desde agosto de 2026 el control del cumplimiento de los encajes pasó a ser diario en vez de promedio mensual, lo que le quita margen de maniobra a los bancos: antes podían estar algunos días por debajo del nivel exigido y compensarlo después, ahora tienen que cumplir el mínimo todos los días. Eso también se traduce, en la práctica, en menos flexibilidad de los bancos para administrar su liquidez, algo que puede sentirse en la disponibilidad de líneas de crédito o en las condiciones que ofrecen a sus clientes.
Riesgos
Manejar la política monetaria a través de los encajes, en vez de una tasa de interés de referencia única, tiene riesgos concretos que no son solo teóricos:
- Menor crédito disponible: cuando el encaje sube, cada banco tiene menos pesos para prestar, lo que puede frenar líneas de crédito para empresas (capital de trabajo, inversión) y para consumo (préstamos personales, tarjetas), justo en momentos en que la actividad económica podría necesitar más financiamiento, no menos.
- Mayor volatilidad de tasas de corto plazo: sin una tasa de referencia única que ancle las expectativas, los cambios frecuentes en el nivel de encajes —como los que hubo entre 2025 y 2026, con subas y bajas de varios puntos porcentuales en pocos meses— generan más incertidumbre sobre cuánto van a pagar los bancos por captar depósitos de un mes a otro.
- Mayor costo operativo para los bancos, que repercute en el spread: administrar el cumplimiento diario del encaje (en vez de un promedio mensual) obliga a los bancos a monitorear su liquidez con más precisión, un costo operativo adicional que las entidades suelen trasladar, al menos en parte, a la diferencia entre la tasa que pagan por captar depósitos y la que cobran por prestar.
- Multas más duras por incumplimiento: desde agosto de 2026 las multas por no cumplir con el encaje exigido se duplicaron, de 1,5 a 3 veces la tasa TAMAR mayorista (49,75% TNA en ese momento), lo que aumenta el incentivo de los bancos a ser más conservadores con el crédito que otorgan para no arriesgarse a quedar por debajo del mínimo.
Estos cambios frecuentes no ocurren en el vacío: la suba de encajes de agosto de 2026 coincidió con una fuerte escalada del riesgo país —que subió casi 19% solo en ese mes— y con el objetivo de contener la presión sobre el dólar en un año electoral, después de que una licitación de deuda en pesos solo hubiera logrado renovar el 61,07% de los vencimientos. Es un ejemplo de cómo el nivel de encajes puede volverse, además de una herramienta monetaria, un termómetro casi inmediato de la coyuntura financiera del país.
Fiscalidad
A diferencia de un plazo fijo, un bono o un CEDEAR, los encajes bancarios no son un activo ni un instrumento que una persona posea o deba declarar. Son una obligación regulatoria que el BCRA le impone a los bancos y a algunos fondos de inversión, no algo que un ahorrista tenga en su patrimonio.
Eso significa que un ahorrista no tiene que declarar "encajes" en Bienes Personales ni en Ganancias, porque no es dueño de esa porción inmovilizada de su depósito: contablemente, sigue siendo parte del depósito que hizo en el banco (el banco no se queda con esa plata, solo la mantiene inmovilizada en su cuenta en el BCRA por obligación regulatoria). Lo que sí puede tener impacto impositivo para el ahorrista es el rendimiento del plazo fijo o del instrumento en el que tiene colocada la plata —eso sí tiene su propio tratamiento fiscal, cubierto en otras guías de este sitio—, pero no el encaje en sí.
Preguntas frecuentes
¿Los encajes bancarios afectan directamente mi plazo fijo?
No de forma directa —el encaje no se descuenta de tu saldo ni de tu capital—, pero sí de forma indirecta: cuando el BCRA sube los encajes, a los bancos les queda menos plata disponible para prestar y suelen competir más fuerte por captar depósitos, lo que en general presiona al alza la tasa que ofrecen por un plazo fijo. Cuando los encajes bajan, ese efecto tiende a revertirse.
¿Por qué el BCRA dejó de usar una tasa de interés como la mayoría de los bancos centrales?
El 10 de julio de 2025 el BCRA discontinuó las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), el instrumento que hasta ese momento funcionaba como tasa de política monetaria, y canjeó ese stock por LECAP y BONCAP, títulos del Tesoro. Desde entonces, el esquema monetario argentino pasó a controlar la cantidad de dinero (base monetaria y M2 privado transaccional) usando como herramienta principal la suba o baja de los encajes, a diferencia de la mayoría de los bancos centrales del mundo, que hoy manejan la política monetaria a través de una tasa de interés de referencia.
¿Puede el BCRA subir los encajes de un día para el otro?
Sí. El BCRA fija el nivel de encajes a través de comunicaciones ("Comunicación A") que pueden cambiar el porcentaje exigido y la metodología de control con poco margen de anticipación para los bancos. En agosto de 2026, por ejemplo, subió el encaje sobre depósitos a la vista del 45% al 50% mediante la Comunicación "A" 8302, y días después anunció una suba adicional al 53,5% a partir del 1° de septiembre de 2026 mediante la Comunicación "A" 8306.
- ¿Qué es el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) y cómo lo usa el BCRA para proyectar el dólar y la inflación?
- La reforma del BCRA quedó a un paso de ser ley: qué cambia y qué se vota el 17 de septiembre en el Senado
- Los bonos argentinos resisten el derrumbe global de la deuda mientras el BCRA ya superó la meta anual de reservas del FMI
- ¿Qué es la mora empresarial y cómo se mide el riesgo de crédito de las empresas en Argentina?
- Por qué el dólar tocó máximos de 2026 justo cuando el riesgo país sigue en baja: las dos velocidades de la city porteña
- ¿Qué es la mora empresarial y cómo se mide el riesgo de crédito de las empresas en Argentina?
- El Congreso le puso fecha límite a la ley contra el sobreendeudamiento de las familias: qué se votó, qué sigue y por qué el Gobierno insiste en que no es una crisis
- ¿Qué es la mora crediticia y cómo se mide el sobreendeudamiento de las familias en Argentina?
- Plazo fijo en septiembre de 2026: qué bancos pagan más por un depósito de $1.000.000
- El Gobierno lanza el lunes la primera licitación de $200.000 millones para créditos hipotecarios UVA
- ¿Qué son las LECAP y cómo se compran?
- Plazo fijo en Argentina: tradicional y UVA
- Plazo fijo en julio de 2026: qué bancos pagan hasta 23% de tasa anual
- Tecpetrol reabrió un bono por USD 450 millones y San Juan prepara su debut en Wall Street: sigue abierta la ventana de deuda para privados y provincias
- La reforma del BCRA quedó a un paso de ser ley: qué cambia y qué se vota el 17 de septiembre en el Senado
- Los bonos argentinos resisten el derrumbe global de la deuda mientras el BCRA ya superó la meta anual de reservas del FMI
- Por qué el dólar tocó máximos de 2026 justo cuando el riesgo país sigue en baja: las dos velocidades de la city porteña
- El riesgo país cerró en 494 puntos y consolidó su lugar por debajo de los 500
Esta nota fue elaborada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes públicas y verificables, y revisada por nuestro equipo editorial antes de su publicación. Conocé cómo trabajamos.

