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¿Qué puede hacer El Niño en Ecuador? Lluvias y apagones
Por Redacción · viernes, 16 de octubre de 2026

El Niño trae más lluvias y riesgo de inundaciones a la Costa de Ecuador, mientras Mazar baja y se proponen cortes de luz de 5 horas diarias.
El Niño puede dejar en Ecuador lluvias por encima de lo normal, crecidas y riesgo de desbordes e inundaciones en la Costa durante varios meses, con mayor intensidad en noviembre y diciembre y efectos que podrían extenderse a 2027. Además hay una paradoja energética: mientras llueve en el Litoral, el embalse Mazar, en el Austro, sigue bajando, e ingenieros eléctricos proponen cortes de luz de unas 5 horas diarias para hogares, comercios e industrias.
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Todo el país está en alerta roja desde el 29 de agosto de 2026. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que este episodio podría ser "uno de los episodios más intensos desde, al menos, 1950".
Qué está pasando
La alerta escaló en tres pasos. El 18 de mayo de 2026 la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) declaró alerta amarilla en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias ubicadas hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar. El 20 de julio pasó a naranja. El 28 de agosto, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-ERFEN) determinó que se habían cumplido los cuatro criterios técnicos para declarar el fenómeno, y al día siguiente la SNGR declaró alerta roja en las 24 provincias mediante la Resolución SNGR-238-2026.
Lo más inmediato es la advertencia meteorológica N° 80 del Inamhi, vigente desde las 12:00 del jueves 15 de octubre hasta las 23:00 del domingo 18 de octubre de 2026. Prevé lluvias, tormentas dispersas y ráfagas de viento en el Litoral (Esmeraldas, Santo Domingo, Manabí, Los Ríos, el norte interior de Guayas y El Oro), en la Sierra (occidente de Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Bolívar, Cañar, Azuay y Loja), en la Amazonía (Sucumbíos, Napo, Orellana, Morona Santiago y Pastaza) y en Galápagos (Isabela).
La advertencia anterior, la N° 79 (del 11 al 14 de octubre), ya había marcado riesgo de crecidas en Esmeraldas, Santo Domingo, el norte de Manabí, Guayas, El Oro y Los Ríos. Para el Litoral fijó tres rangos de precipitación diaria: medio, de 10 a 18 mm; alto, de 19 a 41 mm, y muy alto, de 42 a 110 mm. "Se estima que la cantidad de precipitación va a superar sus valores climatológicos normales", explicó Javier Macas, analista de pronóstico del Inamhi. Puso un ejemplo: en La Concordia "en el mes de septiembre 2026 cayeron 700 milímetros", contra unos 100 mm habituales.
Por qué pasa
El Niño es un calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Ese calentamiento altera la circulación de la atmósfera y el régimen de lluvias, y en Ecuador se siente sobre todo en la Costa. Los indicadores actuales son altos: según la NOAA (8 de octubre), hay un 83% de probabilidad de que el trimestre octubre-diciembre supere los +2,5 °C de anomalía, y la región Niño-1+2, la más cercana a la costa sudamericana, registra +3,9 °C. El Inocar resumió que "El Niño permanece activo y fortalecido, con señales iniciales de respuesta atmosférica en el Litoral".
La OMM, a través de su secretaria general, Celeste Saulo, ubica el pico del episodio en diciembre de 2026 y estima que persistirá hasta febrero de 2027 con una probabilidad prácticamente del 100%. El CN-ERFEN encontró una "similitud relativa" con los episodios de 1997-98 y 2023-24. Hay que hacer una salvedad: en 2023-24 las lluvias fueron "más limitadas de lo esperado en Ecuador". Así se compara el episodio actual con el de 1997-98:
- Anomalía del nivel del mar: unos 40 cm según el CN-ERFEN (20 de agosto de 2026), frente a 42-47 cm en 1997-98.
- Duración de las lluvias: en 1997-98 empezaron en octubre y duraron unos nueve meses; esta vez el Inamhi prevé que se intensifiquen en noviembre y diciembre y que puedan seguir en los primeros meses de 2027.
- Daño humano en 1997-98: 292 fallecidos, más de 29.000 evacuados y 15.264 viviendas afectadas, de las cuales unas 5.000 quedaron destruidas.
- Costo económico en 1997-98: pérdidas por US$ 2.882 millones, el 14,6% del PIB de 1997 según la CEPAL.
Qué significa
Para la población, el riesgo principal está en las zonas interiores de Esmeraldas, Manabí, Santo Domingo, Los Ríos y Guayas, donde el Inamhi advierte posibles desbordes e inundaciones. El mar también ya dio señales: entre el 14 y el 16 de agosto de 2026 hubo 14 incidentes por aguajes y oleajes.
Para la energía, la paradoja es concreta. Las lluvias se concentran en el Litoral y, según Macas, en noviembre y diciembre lo harán en "las provincias del norte interior", no en el Austro. Allí, el embalse Mazar estaba a 2.123 msnm a las 13:00 del 15 de octubre, apenas 8,91 metros por encima de su cota mínima de operación segura (2.115 msnm). Los pronósticos hidrológicos ubican el momento más crítico del estiaje en la última semana de noviembre. El respaldo tampoco alcanza: hay un déficit de generación térmica de unos 500 MW, Coca Codo Sinclair genera de forma variable por los caudales y los sedimentos, y de los 1.650 MW de generación firme que el Ministerio de Ambiente y Energía buscaba incorporar, al 16 de septiembre solo 126,5 MW operaban comercialmente.
Para la economía, el impacto pasa por dos frentes. La propuesta de ingenieros eléctricos es de cortes de unas 5 horas diarias para usuarios residenciales, comerciales e industriales; los horarios difundidos son referenciales y el que los define es el Cenace. Las industrias, además, ya tienen restricciones desde el 22 de septiembre de 2026. El otro frente es el costo de las lluvias: en 1997-98 las pérdidas llegaron al 14,6% del PIB. "Si no logramos hacer esto, tendremos lamentablemente que sufrir un gran apagón nacional como sucedió en el año 2024", advirtió Carlos Andrade, presidente de la Comisión de Electrificación del Colegio de Ingenieros Eléctricos de Pichincha.
Qué puede pasar ahora
En lo inmediato, la advertencia N° 80 sigue vigente hasta la noche del domingo 18 de octubre. Según el Inamhi, en octubre las lluvias en la Costa serán más frecuentes pero de intensidad variable, y en noviembre y diciembre ganarán intensidad y frecuencia. El pico del episodio llegaría en diciembre según la OMM, y las condiciones podrían mantenerse en los primeros meses de 2027. Sheila Serrano, directora de Ciencias Exactas de la Universidad Politécnica Salesiana, estima que la temporada lluviosa de la Costa "podría prolongarse hasta mayo de 2027".
Para la luz, lo decisivo es si llueve en las cuencas del sur antes de la última semana de noviembre, que es el momento más crítico del estiaje. Serrano anticipa lluvias en el Austro, "región relevante para la generación hidroeléctrica", y esas lluvias son las que podrían recuperar a Mazar. Hasta entonces, el margen del embalse es de menos de nueve metros, la generación térmica sigue corta y la decisión sobre eventuales cortes queda en manos del Cenace.
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