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Qué es el juicio de YPF y cómo terminó

Por Redacción · miércoles, 21 de octubre de 2026

Qué es el juicio de YPF y cómo terminó

Qué es el juicio de YPF entre Burford/Petersen y la Argentina en Nueva York, por qué existe y qué puede seguir pasando con el caso.

El juicio de YPF es la demanda que un grupo de ex accionistas minoritarios de la petrolera —las sociedades Petersen, vinculadas a la familia Eskenazi, y el fondo Eton Park— inició contra el Estado argentino y contra YPF en un tribunal de Nueva York. El reclamo no cuestiona que la Argentina haya expropiado YPF, sino la forma en que lo hizo: en 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el Estado se quedó con el 51% de las acciones que tenía la petrolera española Repsol sin lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) a todos los accionistas minoritarios, tal como exigía el propio estatuto de YPF cuando alguien toma el control de la compañía. Petersen y Eton Park sostuvieron que esa omisión los perjudicó como accionistas y presentaron la demanda en 2015 ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York (Southern District of New York).

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Hoy el caso está asociado sobre todo al nombre Burford Capital, un fondo que no fue parte original del conflicto: financia el litigio a cambio de una porción de lo que se cobre si se gana, y compró los derechos sobre el reclamo de las sociedades Petersen. Para entender el caso completo —no solo su último capítulo— conviene separar tres preguntas: por qué un juez de Nueva York decide sobre una expropiación argentina, en qué se diferencia este litigio de otros juicios contra el país en el mismo tribunal, y qué puede pasar de acá en adelante. El sitio ya cubrió la anulación de la condena del 19 de octubre de 2026 como noticia puntual; esta guía explica el caso desde el origen, de forma que siga siendo útil más allá de ese desarrollo específico.

Cómo funciona: el estatuto, la jurisdicción de Nueva York y los números de la condena

El litigio gira en torno a una cláusula del estatuto de YPF que obliga a quien adquiere el control de la empresa a ofrecerle a los demás accionistas comprarles sus acciones en las mismas condiciones (la OPA). Cuando el Estado se quedó con el 51% de Repsol en 2012, Petersen y Eton Park —que eran accionistas minoritarios— entendieron que esa obligación también los alcanzaba a ellos y que el Estado la incumplió. Como las acciones de YPF cotizan en Estados Unidos y el propio estatuto preveía la posibilidad de litigar en tribunales extranjeros, el caso pudo tramitarse en Nueva York en lugar de en la Justicia argentina.

El juez que tomó originalmente el expediente fue Thomas Griesa, el mismo magistrado que llevó los juicios de los fondos buitre contra la Argentina por la deuda soberana en default —un litigio distinto, aunque tramitado en el mismo tribunal—. Tras la muerte de Griesa, el caso pasó en 2017 a la jueza Loretta Preska. En septiembre de 2023, Preska condenó a la Argentina a pagar unos USD 16.100 millones, divididos en cerca de USD 8.400 millones de daños y unos USD 7.600 millones de intereses acumulados desde 2012. Para dimensionar esa cifra: las reservas brutas del Banco Central rondaban los USD 46.583 millones en mayo de 2026, así que la condena equivalía a más de un tercio de ese stock. El 30 de junio de 2025, Preska llegó incluso a ordenar que la Argentina entregara el 51% de las acciones de YPF a los demandantes como forma de pago, una orden que la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito suspendió mientras resolvía la apelación.

Esa apelación terminó revirtiendo el fallo: el 27 de marzo de 2026, la Cámara (con los votos de los jueces Denny Chin y Beth Robinson, y la disidencia de José Cabranes) revocó la condena. Su argumento central fue que Preska había interpretado mal el derecho argentino: la ley de expropiaciones está por encima de lo que dice el estatuto de YPF y, según la mayoría de la Cámara, impide que terceros presenten reclamos que interfieran con una expropiación soberana. También consideraron que el estatuto no funciona como un contrato bilateral entre accionistas que habilite reclamarle daños directamente al Estado, y confirmaron que YPF como empresa no tiene que responder por la indemnización —los reclamos contra la petrolera ya habían sido rechazados en instancias previas—. En junio de 2026, el pleno del Segundo Circuito rechazó el pedido de Burford de que se revisara ese fallo, y el 19 de octubre de 2026 Preska firmó la sentencia final de primera instancia, dejando sin efecto la condena original y desestimando el reclamo.

En qué se diferencia de los fondos buitre (y qué es el litigation funding)

Es habitual confundir este caso con los juicios de los llamados "fondos buitre" u holdouts (NML Capital y otros), que también se litigaron en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York y que en su momento también pasaron por el juez Griesa. Son dos litigios distintos, con dos causas distintas:

  • Fondos buitre / holdouts: litigaron por bonos de deuda soberana argentina en default que no habían entrado en los canjes de reestructuración. El reclamo era sobre deuda pública impaga.
  • Caso YPF (Petersen/Burford): litiga por una expropiación accionaria sin la oferta pública que exigía el estatuto de la empresa. No hay deuda en default de por medio: el reclamo es societario, no de bonos soberanos.

Comparten tribunal y, en un tramo, el mismo juez, pero no comparten materia. La otra pieza que conviene distinguir es el litigation funding, el negocio al que se dedica Burford Capital: financiar juicios ajenos a cambio de quedarse con una parte de lo que se cobre si el litigio se gana. Burford no fue perjudicado por la falta de OPA en 2012 —compró los derechos sobre el reclamo de las sociedades Petersen después, como una inversión—, por lo que conviene no confundirlo con un demandante original cuando se lee sobre el caso.

Qué implica para quien invierte en bonos o en acciones de YPF

Este no es un instrumento financiero en el que se pueda invertir, sino un litigio judicial. Pero su resultado sí tiene exposición práctica para dos perfiles de inversor. Para quien tiene acciones o ADRs de YPF, el fallo de la Cámara confirmó además que la empresa como tal no tiene que responder por la indemnización —los reclamos contra YPF ya habían sido rechazados en instancias previas—, lo que despeja ese riesgo puntual sobre el balance de la compañía. Para quien tiene bonos soberanos argentinos, el caso pesa de otra manera: una condena del tamaño de la que tuvo este juicio (equivalente a más de un tercio de las reservas brutas del Banco Central) es exactamente el tipo de pasivo contingente que los mercados incorporan al evaluar el riesgo de default y el costo de financiamiento del país, aun cuando el fallo termine siendo revertido en una instancia posterior. El riesgo país es la métrica que resume ese costo de financiamiento, y litigios de esta escala son uno de los factores que la mueven: el 20 de octubre de 2026 el riesgo país argentino estaba en 675 puntos. Quien quiera entender cómo se arma ese número puede revisar la guía sobre qué es el riesgo país y por qué importa, y seguir su valor actualizado en el dashboard en vivo de riesgo país del sitio.

Riesgos: por qué el caso no está necesariamente cerrado

La resolución de octubre de 2026 cerró la primera instancia a favor de la Argentina, pero no cierra el litigio por completo. Hay dos frentes todavía abiertos. El primero es ante la Corte Suprema de Estados Unidos: a principios de octubre de 2026, los demandantes (Petersen, Petersen Energía Inversora y Eton Park, con el respaldo de Burford) pidieron que revise el caso mediante un pedido de "certiorari". Burford calificó la decisión de la Cámara de Apelaciones como "gravemente errónea, totalmente sin precedentes y de consecuencias extremadamente relevantes". La Corte Suprema recibe entre 7.000 y 8.000 pedidos de este tipo por año y acepta apenas unos 80, así que lo habitual es que lo rechace y el fallo de la Cámara quede firme; pero si decide aceptarlo, la discusión se reabre, y la propia jueza Preska dejó prevista la posibilidad de volver a intervenir si se revierte lo resuelto por la Cámara.

El segundo frente es un reclamo arbitral separado que Burford abrió ante el CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, el tribunal de arbitraje del Banco Mundial), en nombre de las sociedades Petersen, y que sigue en trámite en paralelo al litigio de Nueva York. El analista Sebastián Maril advirtió que la resolución de octubre de 2026 no es necesariamente el final de la disputa. Por eso, aunque la explicación de fondo de este caso —qué es, por qué existe y cómo llegó hasta acá— es durable, el estado procesal descripto en esta guía corresponde a octubre de 2026: al tratarse de un litigio en curso, con la Corte Suprema de EE.UU. y el CIADI todavía pendientes, conviene verificar si hubo novedades posteriores antes de asumir que el caso está completamente resuelto.

Fiscalidad

El juicio de YPF no es un instrumento de inversión sino un litigio judicial entre partes privadas y el Estado argentino, así que no tiene un tratamiento impositivo propio que un inversor particular deba considerar —a diferencia de un bono o una acción, no genera por sí mismo una renta, un cupón ni un hecho imponible para quien lo sigue como lector o analista—. El mismo criterio ya se aplicó en la guía del sitio sobre el EMBI+: cuando algo no es un instrumento en el que se invierte directamente, no corresponde inventarle una fiscalidad que no existe.

Preguntas frecuentes

¿La Argentina ya no debe nada por el caso YPF?

En la instancia de Nueva York, la sentencia final que firmó la jueza Loretta Preska el 19 de octubre de 2026 dejó sin efecto la condena original de unos USD 16.100 millones y desestimó el reclamo, incorporando lo ya resuelto por la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito en marzo de 2026. Eso significa que, por ahora, la Argentina no debe esa suma. Pero el caso sigue teniendo dos frentes abiertos: un pedido de revisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos y un reclamo arbitral separado ante el CIADI.

¿Quién es Burford Capital y por qué financia el juicio?

Burford Capital es un fondo dedicado al litigation funding: financia juicios de terceros a cambio de quedarse con una parte de lo que se cobre si el litigio se gana. No fue accionista perjudicado por la falta de oferta pública en 2012; compró los derechos sobre el reclamo de las sociedades Petersen para financiar y litigar el caso como una inversión.

¿Qué pasa con el 51% de las acciones de YPF ahora?

El 30 de junio de 2025, la jueza Preska había llegado a ordenar que la Argentina entregara ese 51% a los demandantes como forma de pago, pero la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito suspendió esa orden mientras resolvía la apelación, y la condena terminó siendo revocada en marzo de 2026. La Cámara, además, confirmó que YPF como empresa no tiene que responder por la indemnización, ya que los reclamos contra la petrolera habían sido rechazados en instancias previas.

¿Se puede reabrir el caso?

Sí, de dos maneras distintas. Si la Corte Suprema de Estados Unidos acepta el pedido de revisión ("certiorari") que presentaron los demandantes a principios de octubre de 2026, la discusión judicial en Nueva York se reabre, y la propia Preska dejó prevista la posibilidad de volver a intervenir en ese escenario. Además, el reclamo arbitral que Burford abrió ante el CIADI en nombre de las sociedades Petersen sigue su trámite por separado, independientemente de lo que resuelva la Justicia estadounidense.

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