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Riesgo país ya roza los 650 puntos: qué lo explica
Por Redacción · domingo, 18 de octubre de 2026
El riesgo país subió a casi 650 puntos por la suba de tasas en EE.UU. y las dudas de 2027, mientras el consumo interno no repunta.
El riesgo país argentino cerró la semana pasada en 648 puntos básicos, su nivel más alto del año, y el domingo ya se hablaba de que "roza los 650". La suba no es un dato aislado: se da en simultáneo con que el Banco Central sigue comprando dólares a buen ritmo —más de USD 915 millones en lo que va de octubre y más de USD 15.000 millones en el año— y con una economía donde el consumo no repunta: las ventas por el Día de la Madre cayeron 1,4% y acumularon cinco años consecutivos de baja, y una estimación privada difundida este fin de semana sostiene que dos de cada tres argentinos se quedan sin plata antes del día 20 de cada mes.
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La combinación es la pregunta que este análisis busca responder: si el Gobierno acumula reservas y el equipo económico insiste en que los fundamentos están sanos, ¿por qué el mercado le sigue poniendo un precio tan alto al riesgo de prestarle a la Argentina?
Contexto
El salto de esta semana tiene un componente externo claro. El barril de petróleo Brent se acercó a los USD 110 tras subir casi 3% el viernes, lo que presiona al alza las tasas de interés en Estados Unidos y, con ellas, el rendimiento que piden los inversores por activos de riesgo en todo el mundo —el Nasdaq perdió 5% en la semana—. El propio Javier Milei lo resumió así: "El mundo tiene tasas de interés más altas y eso provoca un crecimiento más bajo". A ese golpe externo se le suma un factor local: las encuestas de cara a 2027 muestran un escenario de paridad (Atlas Intel midió a Milei en 38,5%, Udesa en 36%), con un ballotage que los analistas describen como "impredecible". Para los bonos argentinos, que ya rendían caro, ese combo de tasas globales más altas y una elección reñida es lo que explica que el riesgo país "volviera a tomar velocidad" justo cuando más se habla del Presupuesto 2027 en el Congreso.
Antecedentes
El riesgo país no arrancó el año en 648 puntos: viene de un piso de entre 400 y 450 puntos y de ahí subió en tramos, cada uno asociado a un evento puntual —primero el escándalo Adorni, que el propio Caputo negó que hubiera impactado, después la discusión sobre el financiamiento de 2027 en Bangkok, donde el ministro se reunió con el Tesoro de Estados Unidos y el Banco Mundial al margen de la Asamblea Anual del FMI—. En paralelo, el FMI empeoró su diagnóstico sobre el país la semana pasada: bajó la proyección de crecimiento para 2026 del 3,5% al 2,1% y subió la de inflación promedio del 30,4% al 32,5%. Es la contracara de un esquema cambiario que, desde la salida del cepo, viene demandando dólares a un ritmo alto: a nivel BCRA, compras por encima de los USD 15.000 millones en el año conviven con una demanda de divisas que no se frena. La consultora BCA Research fue un paso más allá esta semana: redujo su apuesta por activos argentinos citando dos frentes de riesgo para 2027 —si la inversión privada espera señales políticas post-electorales antes de moverse, y si la recuperación del empleo llega a tiempo para sostener las chances de Milei en las urnas—, aunque remarcó que la expansión más fuerte de energía y minería recién llegaría después de 2029.
Los números
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Riesgo país | 648 puntos (viernes), "roza los 650" el domingo |
| Piso de 2026 | Entre 400 y 450 puntos |
| Brent (petróleo) | Cerca de USD 110, +3% en la semana |
| Nasdaq | -5% en la semana |
| Compras del BCRA | USD 915 millones en octubre, +USD 15.000 millones en el año |
| Proyección FMI de crecimiento 2026 | Bajó de 3,5% a 2,1% |
| Proyección FMI de inflación 2026 | Subió de 30,4% a 32,5% |
| Ventas Día de la Madre | -1,4%, quinto año consecutivo de caída |
| Encuestas 2027 (Milei) | 38,5% (Atlas Intel) / 36% (Udesa) |
El contraste entre el rendimiento de los bonos ayuda a entender por qué el mercado le pone un precio tan alto al riesgo electoral: el Bonar 2030 paga un cupón de apenas 1% anual —contra el 5% anual que ofrecen los bonos del Tesoro de Estados Unidos al mismo plazo—, mientras que un título en dólares que vence en 2028 rinde 10% anual, casi el triple que el Bonar 2027. Son los mismos bonos reestructurados en 2020 que, según el economista Marcelo Blanco, tienen un diseño que de por sí les resta atractivo: si hubieran salido con mejores condiciones, calcula, hoy rendirían 150 puntos básicos menos, con independencia de lo que pase en 2027.
Qué está en juego
Un riesgo país alto no es solo un número de pantalla para quienes operan bonos: encarece el costo al que el Estado y las empresas argentinas pueden refinanciar deuda, y es la variable que mira el Gobierno para intentar volver a los mercados voluntarios de crédito sin depender de organismos como el FMI. Mientras esa discusión ocurre en Wall Street y en Bangkok, la otra mitad de la historia pasa por el bolsillo: si dos de cada tres argentinos llegan sin plata al día 20 del mes y el consumo de bienes no esenciales retrocede por quinto año consecutivo, la pregunta de fondo no es solo si bajará el riesgo país antes de 2027, sino quién financia la diferencia entre lo que el mercado le exige al país y lo que la economía real puede convalidar. Son dos relojes que no necesariamente corren sincronizados.
Lecturas posibles
El Gobierno y buena parte de los analistas de mercado leen la suba casi exclusivamente como un fenómeno externo y electoral: tasas más altas en EE.UU., un escenario de paridad para 2027 y un diseño de bonos poco favorable, nada que la política económica local pueda resolver por sí sola antes de las urnas. Desde esa lectura, la acumulación de reservas del BCRA es la prueba de que los fundamentos mejoran aunque el precio de los bonos no lo refleje todavía. Una lectura más escéptica, la que empieza a aparecer en informes como el de BCA Research, pone el acento en lo doméstico: si el consumo no repunta y el empleo no se recupera con fuerza antes de 2027, el riesgo electoral que hoy pagan los bonos no sería un ruido de mercado transitorio sino el reflejo de que buena parte de la sociedad todavía no sintió la mejora que el propio equipo económico señala en las cifras agregadas. Ninguna de las dos lecturas es falsa por sí sola; la diferencia está en qué tan reversible se considera la brecha entre el humor financiero y el humor social.
Qué mirar hacia adelante
El propio calendario da pistas de los próximos puntos de inflexión: el debate del Presupuesto 2027 sigue en el Congreso, donde FIEL ya proyecta un crecimiento de apenas 2% para el año próximo, la mitad de lo que contempla el propio proyecto oficial; los datos de inflación mayorista de octubre, después de que la de septiembre llegara a 3,2% por el impacto del petróleo y el gas; y la próxima actualización de las encuestas presidenciales, que son las que están moviendo la prima de riesgo electoral de los bonos semana a semana. Para quien sigue de cerca estas variables, el tablero de riesgo país y el de cotizaciones del dólar de este sitio se actualizan todos los días con el dato fresco.
Esta nota fue elaborada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes públicas y verificables, y revisada por nuestro equipo editorial antes de su publicación. Conocé cómo trabajamos.
