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Swap con China: Caputo admite que lo usará en 2027
Por Redacción · jueves, 15 de octubre de 2026
Caputo admitió ante inversores que usará el swap con China si no refinancia los Bonares 2027, mientras el riesgo país supera los 600 puntos.
Luis Caputo dejó de hablar de "evaluar" el swap de monedas con China para admitirlo directamente ante inversores: en un encuentro privado organizado por JPMorgan Chase durante las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, el ministro de Economía respondió sin rodeos a la pregunta de qué pasaría con el programa financiero de 2027 si el Gobierno no logra refinanciar los Bonares. "Les explicamos que, en ese caso, podríamos hacer uso del swap con China", dijo Caputo, según reconstruyó Bloomberg Línea. Es un salto cualitativo respecto de lo que el propio funcionario sostenía hasta hace apenas un día: la nota de ayer sobre la suba del riesgo país y la búsqueda de financiamiento de Caputo todavía hablaba de una opción en estudio, no de un plan confirmado en público.
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La admisión llega en un momento incómodo para el equipo económico: el riesgo país volvió a superar los 600 puntos el miércoles 14/10, cerrando en 611 puntos básicos con una suba del 2,3% en el día, y el FMI recortó su pronóstico de crecimiento de la economía argentina para 2026 del 3,5% al 2,1%. Caputo viajó a Bangkok también para avanzar en la aprobación de un desembolso pendiente de USD 869 millones del FMI, que todavía necesita un entendimiento técnico previo y la aprobación formal del Directorio del organismo a la tercera revisión del acuerdo vigente.
Antecedentes: cómo se llegó a esto
El trasfondo de la admisión de Caputo tiene nombre y fecha. En julio el Gobierno había anunciado una emisión de Bonares por USD 5.000 millones para 2027, dentro de un programa de financiamiento más amplio de USD 25.000 millones. Pero a mediados de agosto Caputo suspendió esas emisiones por los rendimientos demasiado altos que exigían los bonos del Tesoro de Estados Unidos (Treasuries), que funcionan como referencia para lo que el mercado le pediría a la Argentina. En paralelo, ese mismo mes el Banco Central renovó el swap de monedas con China por cinco años y por un monto total de USD 19.000 millones, de los cuales ya hay un tramo "activado" de USD 5.000 millones — una cifra que coincide, no por casualidad, con el agujero de los Bonares 2027 que hoy está en duda. Qué es exactamente un swap de monedas y cómo lo usó la Argentina tanto con China como con Estados Unidos está explicado en esta guía sobre qué es un swap de monedas y cómo lo usó Argentina con Estados Unidos y China. El riesgo país, por su parte, venía de un mínimo de 410 puntos a comienzos de julio de 2026: la suba a 611 puntos no es un salto aislado, sino la continuación de una tendencia que ya lleva más de tres meses.
Los números
Estos son los datos centrales reunidos de las distintas fuentes consultadas, incluida la serie propia de riesgo país de este sitio:
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Riesgo país 10 al 13/10 | 589 puntos (estable) |
| Riesgo país mañana del 14/10 | 597 puntos |
| Riesgo país cierre del 14/10 | 611 puntos (+2,3% en el día) |
| Riesgo país mínimo de referencia (julio 2026) | 410 puntos |
| Rendimiento para emitir deuda en dólares con el riesgo país actual | 10% a 11% anual |
| Rendimiento al que Caputo ya había desistido de emitir (agosto) | ~9% anual |
| Swap de monedas con China (BCRA, renovado en agosto, 5 años) | USD 19.000 millones (tramo activado: USD 5.000 millones) |
| Swap de monedas con Estados Unidos | USD 20.000 millones |
| Bonares 2027 (emisión anunciada en julio, suspendida en agosto) | USD 5.000 millones |
| Compras de reservas del BCRA (promedio diario desde octubre) | ~USD 90 millones (último día informado: USD 101 millones) |
| Dólar oficial (15/10, mañana) | Compra $1.485 / Venta $1.535 |
| Dólar blue | Compra $1.530 / Venta $1.550 |
| Dólar MEP | Compra $1.534 / Venta $1.539,70 |
| Dólar CCL | Compra $1.615,80 / Venta $1.617,30 |
Vale un ejercicio sobre el "blindaje" de USD 125.000 millones que presentó Javier Milei. Según el desglose que circuló, se compone de: USD 20.000 millones ya comprados por el BCRA; USD 40.000 millones en swaps con China y Estados Unidos; USD 15.000 millones para intervenir en el mercado de futuros; USD 30.000 millones proyectados por el superávit comercial y el RIGI; y USD 25.000 millones en vencimientos del sector público que, según el Gobierno, se refinanciarían automáticamente. A eso se suma un acuerdo con organismos multilaterales y otros países para los acreedores privados, sin monto propio asignado. Dos cosas llaman la atención al revisar esos números con los datos duros disponibles. Primero, los swaps reales suman USD 19.000 millones (China) más USD 20.000 millones (Estados Unidos), es decir USD 39.000 millones y no los USD 40.000 millones que figuran en el desglose: una diferencia menor, pero real. Segundo, si se suman los cinco componentes con monto propio asignado (20.000 + 39.000/40.000 + 15.000 + 30.000 + 25.000), el total da entre USD 129.000 y 130.000 millones, una cifra que tampoco coincide de forma exacta con los USD 125.000 millones anunciados como cifra redonda. Según los montos que trascendieron, la suma no cierra de manera transparente con lo anunciado oficialmente; no hay elementos para afirmar que se trate de un engaño deliberado, y la diferencia podría explicarse por redondeo o por una superposición de conceptos que el Gobierno no detalló públicamente.
Qué está en juego
Hay varios frentes abiertos en simultáneo. El más inmediato es el desembolso pendiente de USD 869 millones del FMI, que depende de que el staff del organismo alcance primero un entendimiento técnico y luego de que el Directorio apruebe formalmente la tercera revisión del acuerdo vigente. En Bangkok, Caputo se reunió con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, que elogió la disciplina fiscal argentina, y con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, organismo que está analizando ampliar los fondos disponibles para el país. También está en juego el recorte del pronóstico de crecimiento para 2026, que el FMI bajó del 3,5% al 2,1%, un dato que pesa sobre cualquier negociación de deuda porque reduce la capacidad de repago proyectada. Caputo reconoció además que "hubo mucho foco en el aspecto político" en sus conversaciones con los inversores, en referencia a la campaña de reelección de Javier Milei en 2027, el mismo año en que vencen los Bonares en discusión. Y por primera vez, según la reconstrucción de la reunión, el ministro habló ante inversores de resolver "a su debido tiempo" los litigios en curso por los cupones atados al PBI (GDP warrants), un tema que en encuentros anteriores había evitado.
Lecturas posibles
El episodio admite al menos dos lecturas que no son excluyentes. Una primera lectura, más favorable al Gobierno, sostiene que admitir el uso del swap con China es una señal de que existe un plan B concreto y ya operativo: a diferencia de un anuncio genérico, el tramo de USD 5.000 millones con China está efectivamente activado, y el swap con Estados Unidos por USD 20.000 millones sigue disponible como herramienta adicional para contener la volatilidad en 2027. Desde esta óptica, decirlo en público ante inversores de JPMorgan no sería un signo de debilidad sino de previsibilidad: el mercado prefiere un plan explícito a una incertidumbre no dicha.
Una segunda lectura, más crítica, plantea lo contrario: que el Gobierno blanquee en una reunión con inversores —y ya no solo como hipótesis interna— el uso del swap chino sugiere que la opción de refinanciar los Bonares en el mercado voluntario de deuda ya fue descartada de hecho, no solo evaluada. El propio Caputo había suspendido la emisión de esos bonos en agosto por rendimientos demasiado altos, y con el riesgo país otra vez por encima de 600 puntos, volver a salir al mercado exigiría tasas de entre el 10% y el 11% anual, peor que el ~9% al que ya había desistido. En esa lectura, el "blindaje" de USD 125.000 millones que presentó Milei —cuya suma de componentes propios da entre USD 129.000 y 130.000 millones y no cierra limpiamente con la cifra redonda anunciada— agrega una señal adicional de que el relato público todavía no está del todo ajustado a los números duros disponibles. Ninguna de las dos lecturas agota la discusión: ambas convivirán hasta que haya hechos adicionales que las confirmen o las descarten.
Qué mirar hacia adelante
Los próximos indicadores a seguir son concretos. Primero, si el Directorio del FMI aprueba formalmente la tercera revisión del acuerdo y habilita el desembolso de USD 869 millones, lo que requiere antes un entendimiento técnico que todavía no se cerró. Segundo, si el riesgo país se mantiene por encima de los 600 puntos o retrocede en los próximos días, dado que ese nivel es el que define si Argentina puede volver a financiarse en el mercado voluntario o si el swap con China deja de ser una opción de respaldo y se convierte en la vía efectiva. Tercero, si el Gobierno confirma o matiza en los próximos días lo que Caputo dijo en Bangkok, algo que suele ocurrir cuando una declaración ante inversores circula públicamente. Cuarto, el cierre de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial el 18/10, que podría traer nuevas definiciones sobre el Banco Mundial y una ampliación de fondos para el país. Quién gane la discusión entre las dos lecturas planteadas dependerá en gran medida de qué pase con estos cuatro frentes en las próximas semanas.
Esta nota fue elaborada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes públicas y verificables, y revisada por nuestro equipo editorial antes de su publicación. Conocé cómo trabajamos.
